Cómo lavarte el pelo paso a paso según tu tipo de cabello

Aunque pueda parecer una actividad rutinaria, que ponemos en práctica de manera casi automática, el lavado del cabello es determinante en la salud, el brillo y el aspecto de la melena. No en vano, muchos problemas capilares que vemos con frecuencia en el ámbito de la peluquería son consecuencia de un mal procedimiento de lavado o una mala elección de los productos empleados.

Raíces grasas, encrespamiento, puntas secas o falta de volumen son algunos de los principales inconvenientes que puedes evitar o reducir cuando sabes cómo lavarte el pelo adecuadamente según tu tipo de cabello. Porque sí, las diferencias entre los distintos tipos de pelo son fundamentales en este proceso, tanto como evitar los errores más comunes y elegir un buen producto, tal como te explico en este artículo.

Empecemos por lo básico: cómo lavarte el pelo paso a paso de manera correcta

Antes de profundizar en tu tipo de cabello en concreto, vamos a sentar las bases de un lavado de pelo adecuado. Te parecerá algo básico, pero lo cierto es que es habitual cometer errores en esta frecuente práctica o en alguna de las fases que la componen, lo que acaba por perjudicar la salud y la estética de la melena.

1. Cepilla el cabello antes de mojarlo

En general es muy importante desenredar el pelo y eliminar posibles restos de productos antes de entrar en la ducha. Esto lo conseguimos mediante un cepillado que, además, cobra mayor relevancia cuando se trata de cabellos largos y rizados, de modo que, en definitiva, logramos un lavado más uniforme en los siguientes pasos.

2. Moja bien el cabello antes del lavado

El pelo debe estar completamente mojado antes de aplicar cualquier producto, desde la raíz hasta las puntas. De lo contrario, el champú no se repartirá como es debido a lo largo de toda la melena -que ya de por sí es contraproducente- y puede que te empuje a utilizar más producto del necesario, algo que resulta perjudicial para la salud capilar.

3. Aplica el champú solo en el cuero cabelludo

Una de las fases más importantes del lavado y que no todo el mundo conoce es que no debes aplicar el champú en toda la melena. Emulsiona con agua una pequeña cantidad de producto en la palma de tus manos y aplícalo exclusivamente en la raíz. Masajea la zona con las yemas de los dedos, no frotes fuerte ni emplees las uñas, y el largo y las puntas se limpian con la espuma que cae en el enjuagado.

4. Aclara con abundante agua

El aclarado es más relevante de lo que parece. Aunque aparentemente no quede espuma, es conveniente que enjuagues el cabello a conciencia con abundante agua. Además de repartir el champú por el resto de la melena, es importante eliminar cualquier resto del producto al final del lavado, puesto que de lo contrario puede producir picores y restar brillo al pelo.

5. Repite el proceso únicamente si es necesario

En ocasiones puede ser necesario lavar el pelo una segunda vez, sobre todo en caso de haber sudado, utilizas muchos productos para la fijación del cabello o no sueles lavarlo con frecuencia. Eso sí, es esencial que sepas cuándo aplicar esta segunda pasada, porque los excesos en este sentido tampoco resultan beneficiosos para el estado de tu melena.

6. Aplica acondicionador de medios a puntas

Aquí es de vital importancia que sigas al pie de la letra las instrucciones del fabricante, sobre todo con respecto al tiempo que debes esperar para que el producto actúe antes de aclararlo. Ahora bien, una especificación común sea cual sea tu acondicionador o mascarilla, es que se aplica únicamente de medios a puntas, nunca en la raíz del pelo.

Cómo lavarse el pelo según tu tipo de cabello

Una vez han quedado claras las pautas generales para un proceso de lavado de cabello adecuado, es momento de adentrarnos en las especificaciones particulares para cada tipo de cabello. Se trata, principalmente, de encontrar cuáles son las carencias y necesidades de cada variante y aplicar ciertas recomendaciones en consecuencia.

Cómo lavar el cabello seco

Las necesidades esenciales de un cabello seco son la hidratación y la suavidad, por lo que debemos evitar el lavado diario, recurrir a champús suaves y nutritivos y optar por el acondicionador en lugar de la mascarilla, además de evitar el uso de agua excesivamente caliente, que reseca más el pelo y, por tanto, propicia una mayor aspereza.

Cómo lavar el cabello graso

Por su parte, un cabello graso requiere de un lavado que no estimule la glándula sebácea, por lo que debemos aplicar champús equilibrantes y masajear suavemente en la raíz. Si utilizas acondicionador, hazlo siempre de medios a puntas y no temas lavarte el pelo cada vez que lo consideres adecuado, incluso si es a diario.

Cómo lavar el cabello rizado

El pelo rizado tiende a la sequedad, por lo que las recomendaciones son similares a las propuestas para este tipo de cabello, aunque es incluso más sensible. Por tanto, es imprescindible evitar frotarlo con fuerza y escoger champús hidratantes, además de no lavarlo excesivamente y desenredarlo de forma habitual con acondicionador y un peine de púas anchas o con tus propios dedos.

Cómo lavar el cabello fino

Para el cabello fino el objetivo es obtener mayor volumen y ligereza, por lo que conviene elegir un champú específico a estos efectos. Además, está desaconsejado el uso de productos excesivamente pesados y el exceso de acondicionador, así como un aclarado con abundante agua para evitar que la melena se aplaste.

Errores comunes al lavar el cabello

Otra cuestión de interés en torno a cómo lavar el pelo reside en los errores que se cometen habitualmente y que debemos evitar a toda costa. En ocasiones se trata de vicios adquiridos, fruto de lo que consideramos lógico, pero que realmente no lo es tanto. Repasa conmigo todas estas equivocaciones y, si crees que cometes alguna de ellas al lavar tu cabello, trata de eliminarla:

  • Frotar el pelo con las uñas, un movimiento que podría irritar el cuero cabelludo y, por consiguiente, debilitar la raíz.
  • Aplicar demasiado champú, que nunca es sinónimo de una mayor higiene; basta con repartir adecuadamente una pequeña cantidad.
  • No aclarar bien y con abundante agua los productos utilizados en el cabello, de modo que el pelo se ensucia antes y pierde su brillo.
  • Utilizar agua demasiado caliente, un gesto que reseca el cuero cabelludo y el propio pelo.
  • Lavar únicamente el largo de la melena, cuando en realidad debemos aplicar el champú en la raíz, ya que el resto se limpia con el aclarado.

Cómo elegir el champú adecuado para lavarte el pelo

Por último, es momento de escoger el champú más indicado para el lavado del cabello. Más allá de las recomendaciones de cada fabricante con respecto al tipo de pelo con el que se asocia cada producto, es aconsejable tener en cuenta una serie de recomendaciones generales que garanticen una interacción saludable con tu cuero cabelludo y con tu pelo:

  • A la hora de escoger un tipo de champú según tu pelo, presta más atención a las características del cuero cabelludo que del largo.
  • Si tu cuero cabelludo es sensible, evita a toda costa aplicar productos compuestos mediante fórmulas agresivas.
  • Trata de adquirir champús que sean explícitamente respetuosos con tu cabello y a nivel medioambiental.
  • Cuando tengas dudas recurre siempre a un champú suave, porque va a funcionar mejor en el largo plazo.
  • En general, dale una oportunidad a productos profesionales veganos y de formulación equilibrada, ya que no suelen tener efecto rebote.

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